Carlota Ayud de Quesada es una Abuela de Plaza de Mayo cuya hija, Graciela Irene Quesada, a día de hoy, aún permanece desaparecida por el terrorismo de Estado. Ha vivido la lucha contra la impunidad apoyando a sus compañeras desde el exilio en España. En 1997, dio testimonio en la causa judicial que condenó a prisión a Adolfo Scilingo por crímenes de lesa humanidad; en 2012 también participó en el conocido como juicio “Circuito Camps”, nombre que recibió la causa judicial que terminó con la condena del general de brigada argentino Ramón Camps.

Carlota llegó a Cataluña en el año 76. “Tuvimos que dejar nuestro país (..) con el propósito de alejarnos un poco del problema que ya existía en Argentina y esperando que se arreglaran entre los militares, como había ocurrido otras veces (…) Veníamos a pasar un mes, a ver que pasaba“. Nos explicó que su hija y su yerno eran perseguidos por motivos políticos y que su hija se quiso quedar en el país “porque tenía un compromiso político… Y lo pagó con el asesinato de su marido y su desaparición”.

Tuvimos también oportunidad de reflexionar acerca de la importancia que tuvo para las personas que buscaban justicia en Argentina el juicio contra Scilingo, celebrado en España. Carlota apoya que ahora, desde Argentina, se abra la causa para juzgar crímenes del franquismo. “Argentina ahora está haciendo lo que aquí no quieren hacer. Algunos abogados me han contado que ahora están aprendiendo de lo que se hizo en Argentina”.

 

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